domingo, 30 de septiembre de 2012

174.


Dormí con tu camisa puesta, simulando que estabas en mi cama. Que me acariciabas los pechos, mi piel sentía la suave presión de tus labios en el hueco de mi cuello justo antes de morderme. Entonces yo me giré para besarte y me golpeé la cabeza contra la pared. Eran solo recuerdos, falsos y engañoso.

173.


Poco a poco, mis murallas cayeron ante tu supuesta perfección. Una columna de tu humo azul penetró por los huecos y me llenó de vitalidad. Convertiste mi titanio en suaves telas de seda, me hiciste débil. Fui por ti la niña que no había sido antes, con sueños de niña, escribiendo cuentos de hadas. Jugando con príncipes de ojos azules. Ahora me veo crecer cuando me miro en el espejo.

viernes, 28 de septiembre de 2012

172.


El sabor de tus labios aún permanecía en mi lengua cuando me acosté en la cama.

171.


Viendo esa foto de su hermano mayor con su novia, se me dio por pensar que nosotros deberíamos ser así. Que, probablemente, de no haberme enamorado de otra persona, yo me habría enamorado de ti y tu de mi. Sé que me cuidarías, y que me tratarías bien. Por una parte se me hace raro ya que eres como un hermano para mi pero, por otra, me parece algo natural entre nosotros. Como cuando nos besamos en la boca porque a ambos nos daba vergüenza no haber besado a nadie. Echo de menos todos esos momentos, que me lleves en tu bici, y que te desesperes cuando no me acuerdo de nada de geografía. Me gustaría haberlo intentado, creo que habría salido bien. Tu y yo contra el mundo. Tendríamos hijos y una casa con huerta, varias motos y un garaje enorme donde pudieras poner tu taller.

martes, 25 de septiembre de 2012

170.


Y es cierto, lo siento, os he fallado a todos una vez más. He notado tu vergüenza al mirarme en el espejo, mamá. Cada una de tus palabras se me clava en el corazón, atravesando todas mis defensas, destruyendo mi mundo. Y sí, fui muy cobarde, quise hacerlo miles de veces pero me faltó el humor. Traté de resistir un poco más, pero ya me has hecho demasiado daño. Arrancaste partes de mi, de mi felicidad, y siento que ya no me queda nada. Así que ahora, para no verme más la cara, dispara.

viernes, 21 de septiembre de 2012

169.

Y yo cuidaré de ti, porque te quiero y no permitiré que te caigas al suelo de golpe. Porque realmente me importas mucho, y me encanta verte sonreír. Al estar contigo es como si pudiera arrancar mi coraza, como si vieras dentro de ella. Estaré ahí siempre que me necesites, con mis chocolates con churros y risas inacabables. Creo firmemente que aunque algún día nos enfadásemos, por muy feo que fuera el enfado, siempre querré compartir contigo todos mis extraños sentimientos.

martes, 18 de septiembre de 2012

168.


Siento que en cualquier momento me desvaneceré. Me convertiré en polvo que se lleve el viento. Intento correr, escapar de mi destino. Solo quiero crear una nueva vida, me es igual que las cosas sean fáciles o difíciles, soy fuerte, podré superarlo, pero por favor, no más amor. No más sonrisas que me dejen sin aliento, no es que quiera quedarme sola, me encanta verme reflejada en sus ojos azul cielo. Es solo que duele demasiado verle alejándose, ver el espacio de medio metro que nos separa. Me parte el corazón cuando me acerco a su mano y le doy un beso inconscientemente, y luego me doy cuenta de que ya no es mío. de que con esa mano, estuvo acariciando a otra mujer. Una mejor que yo. Me vengo abajo, sé que no puedo competir con ella. Estoy tan débil, si me rozas con el dedo, me romperé en mil pedazos. Por eso espero, que exista algún momento en el que pueda recuperarme de esto, algún sitio al que ir, alguien en quién confiar. No quiero sentirme tan sola nunca más.

lunes, 17 de septiembre de 2012

167.


Lloro, porque estoy triste. Estuve a punto de conseguirlo. De tener en mis manos eso que siempre quise, una persona de confianza, alguien a quién entregarme en cuerpo y alma.  Extendí mis manos hacia ese futuro pero llegué demasiado tarde. Lo rocé con la punta de los dedos, se me escapó, esquivo. Y ya no lo puedo encontrar. Y ahora lloro, sentada en mi portal, esperando por si vuelve arrepentido. Ha pasado un mes, pero yo sigo esperando. Tengo una fé ciega en el.

viernes, 14 de septiembre de 2012

166.


Tus ojos color oro, traspasaban mi alma. Arrasaron con todo mi mundo, y yo me quedé embobada escuchando el sonido de tu voz. Tu olor me envolvía y me puse como loca. Sin darme casi cuenta, mis labios se movían sedientos contra los tuyos. La forma en que enredaste las manos en mi pelo, casi ni podía respirar. Me saqué la camiseta, no podía con el calor, y te arranqué la tuya. Recorrí tus abdominales, besando cada parte de tu cuerpo. Te hice el amor hasta caer derrotada, y me derretí mientras me abrazabas en la cama, cantándome al oído. Acariciándome y besándome. Y cada vez que te miraba a los ojos, veía en ti mi propio reflejo. Los primeros rayos de sol me sorprendieron sola en la cama, a mi lado había una nota, "Buenos días princesa". Recordé poco a poco todo lo que había pasado y corrí a buscarte. Me metí en la ducha, y para cuando te diste cuenta, ya te estaba besando, empotrándote contra la pared. Tus ojos color oro, me miraban traspasando mi alma, calentando mi ser.

lunes, 10 de septiembre de 2012

165.


Voy andando por la calle, y cada edificio que veo, cada baldosa que piso, me recuerda a ti. No tiene sentido, pero absolutamente todo lo que me encuentro me recuerda a ti. Y cuando entro en la pastelería de siempre, no me siento con fuerzas de coger un gofre con nata, por el simple hecho de que no estás a mi lado, esperando conmigo. Acariciandome la mano con el pulgar, y hablando de cualquier cosa. Finalmente, salgo de allí con el estómago y las manos vacías. Sigo andando y veo la tienda en la que encontré mi collar blanco de calaveras, las calles que recorriamos durante horas mientras charlábamos. El banco debajo del sauce llorón y me parte el alma verlo vacío, maldita sea, teníamos que estar ahí sentados, metidos en nuestro mundo, haciendo nuestras cosas. Cuando salgo a correr, paso por delante de tu casa, y recuerdo el dia que me viste desde la ventana, o el dia que llevaba los shorts que te gustaban tanto. Y me quedo sin respiración. Por qué estás en todo? Por qué no paro de pensar en ti? Tengo que poder seguir mi vida, esto no debía pasar. Cuando decidí entregarme a ti en cuerpo y alma, fue porque estaba segura de que no me fallarías. Así que qué coño haces? Deberías estar sentado en mi sofá, abrazándome, viendo Anatomía de Grey conmigo aunque no te guste una mierda. Por qué estoy sola, mirando fijamente la pantalla negra, sin vida de la televisión? Qué fue mal?