viernes, 18 de mayo de 2012

108.

Hablabas conmigo pero pensabas en otras cosas, se notaba mucho. Y, de repente, me aterrorizó la idea de que te estaba perdiendo. Por irme lejos, podías haberme olvidado en milésimas de segundo. Realmente pasé un miedo horrible, no quería dejarte ir. Supongo que no es difícil encontrarme una substituta mejor aunque deseo con todas mis fuerzas que no encontraras jamás a esa persona para poder disfrutar de ti todo lo posible.

miércoles, 16 de mayo de 2012

107.


Dejé perdido un zapato de cristal por algún rincón de tu casa. Espero que lo encuentres. Y vengas a devolvérmelo. Usemos un Cadillac de carruaje, matemos a la madrastra cruel. Deshagámonos de las hermanastras. Y, lo más importante, huyamos. Huyamos de todos los convencionalismos, del matrimonio, de los hijos. Tumbémonos en la cama y escuchemos música. Es todo lo que quiero. Seamos diferentes. Que jodan al mundo, son nuestras vidas.

martes, 15 de mayo de 2012

106.

Debajo de todas mis cicatrices, me aterra volver a caer. Por eso me aferro a ti, sé que tu no me abandonarás. Pasé demasiado tiempo luchando contra fantasmas, necesito descansar. Dime que no me dejarás ir, quiero escuchar cómo lo dices. Métete en mi mundo, estoy sujetando la puerta para ti, hace años que no lo hago así que espero que no me falles.

jueves, 10 de mayo de 2012

105.


Había como cuatro botes con pastillas vacíos, al lado, una botella de vodka medio llena. No recordaba muy bien lo que había pasado, pero el recuerdo de aquellas pastillas me refrescó la memoria. Pese a ser una persona luchadora, toqué fondo y me tomé unas cuantas de esas. No quería seguir luchando así que intenté abandonar. Al parecer, ni para eso valgo. Una furia irracional me invade. Intenté moverme pero no pude. Miré hacia abajo. Un chaleco ataba mis brazos a mi torso, unas hebillas lo mantenían en su sitio. Me volví loca.Perdí el control. Chillé. Luché. Lo intenté todo pero seguía atada. Grité. Me quedé sin voz, no paré. Vuelvo a abrir los ojos y esta vez me encuentro sentada en una sala, un psiquiatra de la clínica me mira protegido por sus gafas y su bata larga y blanca. Seguía encerrada entre la tela y las hebillas. No entendía nada, pero intuía que para salir de allí debía parecer recuperada. Eso hice y a los dos meses estaba fuera. Lo primero que hizo al verme fue darme una paliza, había hecho que pasara una gran vergüenza, en el pueblo todos nos conocían y sabían más o menos cómo estaban las cosas en casa. "Por tu culpa, todos me odian, maldita gilipollas". Me volé los sesos una hora y media después. Esta vez, no fallé. Estaba harta. Ya no había por lo que luchar.

104.


A veces pienso que no sirve de nada preocuparme por ti. Estar aquí, limpiando tu mierda, ordenando las cosas que vas dejando por ahí tiradas, haciendo tu cama todas las mañanas. Ahora, quedaría bien decir algo como "pero luego me doy cuenta de que es lo correcto". Pero, para qué decirlo si no lo siento? Acaso debo mentir? O ignorar los alaridos de mi cuerpo cuando me suplica que deje de obligarlo a trabajar? Si, como muy bien me recuerdas día a día, me llevaste nueve meses en tu barriga y me dedicaste una parte de tu vida. Lo que pasa es que eso no hace que puedas pasar de mi el resto de tu vida, que digas "Bueno, está creciendo, ya podrá con todo ella sola". Y ya no sabes nada de mi, todo el cariño que te tenía desapareció poco a poco. Esto ya no tiene nada que ver con lo que "te hago pasar". Aléjate de una vez. Vete de aquí. Pero hazlo completamente, no vayas y vengas cuando te convenga.

103.


Si, estoy borracho. Y tú eres guapa. Mañana por la mañana, yo estaré sobrio pero tú, tu seguirás siendo guapa.

102.


Me estaba duchando cuando, de repente, me asaltó el recuerdo de aquello que había soñado hacía un par de noches. Lo había olvidado ya, no sé por qué pero me afectó bastante. Hacía tiempo que no pensaba en ella así, además, parecía más real de lo que debería. Salí de la ducha, me sequé y fui a buscar la guitarra. Todo parecía mejor cuando era cantado acompañado de una buena melodía. Comencé a cantar sobre sus firmes muslos sobre mis piernas, sus labios acariciando suavemente mi cuello. El viento parecía traerme el olor de su champú y las palabras no paraban de fluir hacia fuera. Y, bueno, así compuse mi "obra maestra", no volví a componer, tampoco volví a ver a aquella chica del vestido corto negro.

miércoles, 9 de mayo de 2012

101.


-How are you?
- I´m (not) okay.

100.


Hoy volví al lugar donde solíamos ir cuando estábamos nerviosos o nos pasaba algo. Aunque te hayas ido, ir a la estación , sentarme en el banco, beber cerveza y observar que la gente no cambia. Que sigue habiendo multitud de hombres con traje y cartera, mujeres con falda y americana, chicas en minifalda, heavys, pijos,... En lugares como este no importa de qué forma vayas vestido o la cantidad de dinero que tengas en tu cuenta bancaria. Todos, somos iguales, pagamos lo mismo por el mismo servicio, no hay diferencias. Aunque me encanta ir andando, siempre que puedo voy en metro, me gusta ver a la gente. Tratar de averiguar en qué trabaja, a donde se dirige. Pensareis que mi vida es muy monótona y que carece absolutamente de sentido. Pero os equivocais! Aunque es probable que sea monótona, tiene mucho sentido, porque yo se lo doy. Me va mal el día? Pues intento que mejore, haciendo algo "especial" o simplemente intentando mirar las cosas con buen humor. Y eso es lo que intentaba hacer hoy, de repente, te he echado mucho de menos, así que me he acercado hasta aquí para pensar en ti de una forma más cercana, más íntima.

99.


"Lo más terrible es el miedo. Lo más horrible, lo que más miedo me da, no es el dolor en sí, es imaginar el daño que puede llegar a hacerme"